Una Máquina Alucinante
Rebuscando entre mi colección de retroinformática, de la que me siento muy orgulloso, he encontrado, en una revista Microhobby, un anuncio que como poco, me ha provocado una sonrisa y cierta nostalgia, para qué negarlo.
Se trata de un anuncio de la época, de un ZX Spectrum +2, en la que era calificada como “La máquina alucinante”, y detallaba sus características técnicas y las posibilidades como soporte de entretenimiento:
* Micro z80A @ 3,25 MHZ
* 128K RAM, 32K ROM
* 24 x 32 (filas x columnas) de texto y Calculadora integrada
* Gráficos de alta resolución 256×192 pixels, con 8 colores, con dos niveles de brillo cada uno.
* 3 canales de sonido, interface MIDI
* Cassete incorporado
No he podido evitar hacer una rápida comparativa mental entre una máquina puntera de aquella época, nuestro añorado ZX Spectrum +2, y una máquina puntera del Siglo XXI, como puede ser una PS3 o un ordenador de última generación.
Sin tener mucha idea de informática es sencillo extraer conclusiones. Así, cualquiera que haya nacido más allá de 1983 en adelante puede soltar una carcajada despectiva, y hacer la siguiente pregunta ¿Y con esta porquería que se hacía?
Los de mi generación, los que vivimos aquellos LOAD “” del Spectrum, del SHIFT y RUN/STOP del Commodore 64, del RUN” del AMSTRAD CPC464, la pregunta que nos hacemos al ver el anuncio es ¿Para que queríamos más?
Cierto es que al final hemos acabado vendiendo nuestra alma, y quien más y quien menos, posee en su casa algo a lo que se le pueda adicionar “… de última generación”. Pero si algo hemos aprendido de nuestras vivencias con nuestros limitados microcomputadores es a mirar con respeto y morriña hacia atrás, y valorar todo lo que tuvimos en el pasado, y tenemos en el presente. Cualquier tecnócrata pedante se limita a cachondearse de los 256×192 pixels(esto lo he vivido en mis propias carnes), y a hacer chistes fáciles con la lectora de cassete incorporada ¡Como si una PS3 no fuera a considerarse retroinformática dentro de 20 años! ¡Ay! Esta falta de miras anchas es cada vez más preocupante.

En la era del FullHD, WiiFIT’s, experiencias tridimensionales y CGI’s por doquier, uno se cuestiona si no se están dando pasos equivocados en la industria del entretenimiento. Con un juego de apenas 48K, uno se podría tirar las horas muertas delante de la televisión, doy fe, porque yo lo hice, con Sergio, con mis primos, incluso a solas… pero si quería realidad, no seguía sentado delante de la tele dándole al ordenador, sino que me iba a la calle a jugar con los zarrapastrosos de mis coleguillas y volvía a casa con las manos llenas de mierda, un cosqui y alguna que otra experiencia vivida que me hacía madurar un poquito más en lo que los mayores definían como “las cosas de la vida”.
Uno sólo puede mirar hacia atrás con orgullo y afirmar que AQUELLO sí que era un máquina alucinante.
PD: Y si alguien quiere donarme material para mi museíllo del Spectrum, la posteridad se lo agradecerá.
Mayo 10, 2008 en 2:00 pm
Me has emocionado y todo, Pot.
[URL]http://www.youtube.com/watch?v=JlKdWUaVslE&feature=related[/URL]
Mayo 10, 2008 en 2:02 pm
Me has emocionado y todo, Pot.
[url]http://www.youtube.com/watch?v=JlKdWUaVslE&feature=related[/url]
Mayo 10, 2008 en 2:04 pm
¿Cómo carajo se puede jugar al Match Day en un ordenador de ahora? Os juro que no sé cómo. Me gustaría.
Por cierto, cambiando de tema, os recomiendo esta página:
(aunque está en catalán se traduce dándole al título de cada viñeta)
http://humorgrafic.wordpress.com/
Mayo 10, 2008 en 3:42 pm
“Titititiiiitiritititi tititirititi, Titititiiiitiritititi tititirititi, Titititiiiitiritititi tititirititi,
titititírititititi tirititititi. Tiroriroriroriroriiii…Pi-pi”
Que tiempos aquellos…
Mayo 14, 2008 en 6:02 pm
Gracias por este post. Yo también era un flamante poseedor del Spectrum (el mío era de 128 K, de esos con cassette) y yo también tenía la colección completa de Microhobbies (con sus demos jugables, os acordáis) y de la simpar Micromanía. Cuando yo era más joven, me hinchaba a jugar con mi Spectrum, para mí era lo más de lo más y me lo pasaba pipa con mi hermano y mis colegas, ahí juega que te juega, aunque tuviéramos que esperar un montón a que se cargara el juego (piiiiiiii-Pi!! piiiiiiiiiiiii-prrrrrrrrrrrrrrirprrrirpiipi (Erbre Presenta…)) o ver esos gráficos tan cutres (ahora claro). Sin embargo ahora, que poco menos que con la Play podemos tener aquello que tantas veces soñé que era tener la máquina de los Recreativos en casa, ni tengo Play ni falta que hace. El Spectrum tenía más emociones y sentimientos en sus 128 K que la Play en toda su memoria entera.