Regreso al Averno

Mayo 1, 2008

Será cosa del destino, del poder de lo divino, o de las fuerzas desconocidas del universo. El caso es que, a pocos días de publicar el post, la máquina de café que me odiaba ha sido retirada de las instalaciones donde trabajo. En su lugar han traído una nueva generación de máquinas amigables, limpias, delicadas, amables, que ofrecen incluso manzanilla y menta poleo, que no se tragan las monedas y que me han tratado respetuosamente.

Así pues, púdrete en el infierno, de donde nunca debiste haber salido.


Oxygene en Moscow: A los diez años…

Mayo 1, 2008

Un concierto magn�ficoAyer fue uno de esos días en que uno decide no salir de casa. Que si cuestión de cansancio, de tareas del hogar, etc. Lo mejor es quedarse en el hogar disfrutando de un día de absoluta paz. Rebuscando entre el desordenado archivo de DVDs que tengo, encontré la grabación doméstica que Karel Krijger y los chicos de Warrior Video hicieron del Concierto en Moscú que Jean Michel Jarre ofreció en Septiembre de 1997. Diez años hace ya. Cómo pasa el tiempo.

Con el reciente fallecimiento de Diana de Gales como noticia en todas las televisiones, Jarre realizó un mega espectáculo en la capital rusa. Un evento nunca antes visto para commemorar el 850 Aniversario de su fundación.

Visionar a día de hoy el concierto es una grata sorpresa. Los años no han pasado por él, como puede ocurrir con La Defense o Docklands. El show resulta impresionante en todos sus aspectos. Las proyecciones son, cuanto menos, hermosas, y la utilización de las mismas, al ritmo de la música, sublime. Así pues, se pueden ver recreaciones religiosas mezcladas con imágenes actuales, videos sincronizados y alguna que otra diapositiva y efecto laser utilizado en la gira Europe In Concert. Por otro lado, la pirotecnia es de las mejores de los conciertos del músico francés. Sin reparar en gastos, el devenir de explosiones de fuegos artificiales resulta abrumador, además de seguir una coherencia con los temas que suenan, acompañando y a su vez mejorando el impacto visual y auditivo del conjunto. El gigantesco edificio de la Universidad sirve de telón de fondo para la representación de la historia de Moscú a través de los temas clásicos del repertorio de Jean Michel Jarre. El tracklist, además, resulta tremendamente bien escogido. Todavía con Oxygene 7-13 vigente en las tiendas de discos, y aprovechando los temas interpretados en el Oxygene Tour, Jarre consigue quizá las mejores versiones hasta la fecha en canciones como Oxygene 4, Rendez-Vous 2 u Oxygene 13, este último un tema que toca la fibra sensible del espectador gracias a la utilización de coros. El concierto cuenta con sorpresas como el contacto en directo con la estación espacial MIR. No sólo eso. El escenario, como viene siendo habitual en los macroshows de Jarre, está repleto de performances, marionetas, bailarines, etc., todo un espectáculo barrroco al gusto del espectador. Resulta difícil elegir dónde poner la atención. Incluso el tema Souvenir of China cuenta con una introducción adicional dedicada a la mencionada Princesa de Gales.

Estamos hablando de un Jean Michel Jarre en la cúspide de su carrera, pero que muestra ya indicios de una crisis creativa que le llevará hasta la actualidad. Un músico que se entrega en un concierto que es, hasta la fecha, el de mayor asistencia de toda su trayectoria, nada menos que 3,5 millones de espectadores.

Viendo el espectáculo pude sumergirme de nuevo en la pasión con que escuchaba a Jean Michel Jarre en mi adolescencia, cuando el instrumentista francés era el centro de mi panorama musical. Un evento digno de ser recordado y editado en su completitud en BlueRay. Sin duda el último gran concierto de su carrera.